Maridaje

El maridaje perfecto del Bonarda es el choripán de parado y con vaso plástico, relajado y envuelto en la nube de humo proveniente de la parrilla, aunque algunos extremistas del maridaje opinan que logra una fusión perfecta con la liebre (tomalo en copa).

En la segunda edición de Chivisud (año 2006, Malargüe) fue elegido como el mejor varietal para acompañar los chivitos de esa región, reconocidos a nivel mundial, principalmente para su cocción a las llamas.

También se espera que acompañe muy bien pastas y pizzas.

De postre un buen vigilante para terminar la botella.

Siempre, pero siempre... y esto para cualquier vino, el Bonarda se toma refrescado. De 16 a 18 grados.

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